PROYECTOS PERSONALES:

AntígonaS

La revolución del amor

 

AntígonaS es el resultado de un proyecto-laboratorio escénico de más de seis meses de duración (de abril a octubre del 2018). Este se inició con una convocatoria a la que postularon más de 50 mujeres. Tras esta primera etapa se ejecutó un taller intensivo de tres meses donde a través del diálogo, la investigación documental acerca del feminismo, el estudio sobre la tragedia griega (sus múltiples versiones a lo largo de la historia del teatro y la filosofía) y el uso del trabajo escénico como herramienta principal, se desarrolló un espacio creativo, reflexivo y colaborativo, que desde los conceptos de sororidad y empoderamiento femenino me permitió generar una dinámica fresca de creación e investigación escénica, tanto a nivel teórico como práctico, todo esto con el apoyo del Centro Cultural de España.

Fueron 16 las mujeres que subieron a escena – todas de distinta procedencia, profesión, edad o vivencia– y construyeron juntas un vivo retrato de su realidad en el Perú de hoy. Durante el proceso ellas rescatan y honran a mujeres peruanas emblemáticas, las mismas que habían sido condenadas al olvido, y entrelazan sus testimonios personales con su legado. Es así que, a través de un juego de espejos, toman el escenario, recuperan el espacio público e inician el diálogo que les fue negado a dichas mujeres pioneras que fueron silenciadas, ninguneadas, reprimidas, vejadas o incluso asesinadas por tratar de hacer reales los valores fundamentales que se postulan en escena: libertad, igualdad de derechos y justicia.

La pieza denuncia (desde la verdad, la ternura y la poesía) y llama a desenterrar a Antígona para promover un teatro vivo que desde la sororidad promulgue el principio defendido por el personaje mítico hace más dos mil años: «No he nacido para compartir el odio sino el amor» (Sófocles, 2001, p. 14).

 

Para ello, buscamos en la figura sofoclea todos aquellos aspectos con los que poder identificarnos como mujeres de hoy. En mi mirada, Antígona es un ícono que relata con contundencia la violencia que sufren las mujeres que se colocan como defensoras de los derechos humanos, de territorios éticos, de posturas que no transan con la sociedad patriarcal o con la corrupción del poder establecido que deja desvalido al pueblo y su cultura ancestral. Sin embargo, al mismo tiempo, su discurso es esperanzador y mira hacia el futuro con valor y fortaleza. En el planteamiento escénico que propongo, nosotras estamos vivas, nosotras somos la resurrección de Antígona.

Angela Mesa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.